<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Kenosis &#187; 2010</title>
	<atom:link href="http://kenosis.cepdisal.org/?feed=rss2&#038;tag=2010" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://kenosis.cepdisal.org</link>
	<description>Artículos de Néstor A. Briceño L, SDS</description>
	<lastBuildDate>Tue, 18 Feb 2014 16:10:30 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-MX</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.41</generator>
	<item>
		<title>Responsabilidad Política del Cristiano</title>
		<link>http://kenosis.cepdisal.org/?p=102</link>
		<comments>http://kenosis.cepdisal.org/?p=102#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 22 Sep 2010 16:25:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Néstor]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Visión de la realidad]]></category>
		<category><![CDATA[2010]]></category>
		<category><![CDATA[ciudanía]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Social de la Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://kenosis.cepdisal.org/?p=102</guid>
		<description><![CDATA[Estamos a pocos días de las elecciones parlamentarias en nuestro país y aún los sondeos previos presentan un número relativamente alto de abstencionistas. Preocupa esta actitud, pues es dejar de lado la responsabilidad personal, y abandonar la decisión en manos de otros. Claro que podríamos excusarlos diciendo que ésta es una forma de ejercer la &#8230; <a href="http://kenosis.cepdisal.org/?p=102" class="more-link">Continue reading <span class="screen-reader-text">Responsabilidad Política del Cristiano</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="../wp-content/uploads/2010/09/mafalda-libertad.jpg"><img class="alignleft" title="mafalda libertad" src="../wp-content/uploads/2010/09/mafalda-libertad-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Estamos a pocos días de las elecciones parlamentarias en nuestro país y aún los sondeos previos presentan un número relativamente alto de abstencionistas. Preocupa esta actitud, pues es dejar de lado la responsabilidad personal, y abandonar la decisión en manos de otros. Claro que podríamos excusarlos diciendo que ésta es una forma de ejercer la legítima “objeción de conciencia” (consagrada en el artículo 350 de nuestra Constitución), mediante la cual se protesta con acciones concretas, entre las que está incluida la desobediencia civil, contra leyes o decisiones ejecutadas por los gobiernos que violan los derechos humanos; sin embargo, éste no es el caso.<span id="more-102"></span></p>
<p>Vivimos en una sociedad que  ha optado por la democracia como sistema político. Así lo estipula nuestra Carta Magna en su artículo segundo, donde expresa “Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”. Y si vivimos en esta Tierra de Gracia, entonces todos debemos integrarnos a la construcción de esta sociedad. Recuerdo que en la Constitución del 61 la votación era un derecho y un deber ciudadano (cfr. art. 110), mientras que la Constitución Bolivariana la ha dejado únicamente como un derecho (cfr. art. 63). Por lo tanto, hoy más que nunca, debemos educar en el ejercicio de la responsabilidad ciudadana como un deber que, aunque no sea obligatorio por ley, sí lo es por la moral que nos constituye en miembros de una colectividad llamada Venezuela.<br />
Pero dejemos atrás esta primera discusión sobre la asistencia a la cita electoral y pasemos al siguiente punto: ¿cómo debe elegir el cristiano?<br />
Atención, este cómo no se refiere en ningún momento a cuál botón seleccionar; esto lo dejamos a la conciencia de cada quién. Pero sí apunta hacia qué elementos deben estar presentes en nuestra elección. Acudamos al “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia” (lo abreviaremos CDSI) para iluminar este punto.<br />
Una de las pistas que nos ofrece el CDSI (Cfr. 408) es la división de poderes en un estado, planteando el sano equilibrio que se da cuando los diversos poderes se mantienen en un justo límite entre sí. Parece ilustrativa la cita de la Carta Encíclica Centesimus annus de Juan Pablo II, quien vivió en la Polonia post-guerra el efecto de la confusión de poderes, cuando refiriéndose a la división de los mismos afirma: “Es éste el principio del Estado de derecho, en el cual es soberana la ley y no la voluntad arbitraria de los hombres” (848).<br />
Por otra parte, aquellos que son elegidos para desempeñar un rol público están en la obligación de rendir cuentas al pueblo de todo aquello que han realizado en su gestión. Parece necesario recordar que estamos eligiendo a nuestros trabajadores, es decir, nosotros, los ciudadanos de a pie, somos los dueños del país y elegimos a quienes nos ayudarán a administrarlo. No podemos perder esto de vista, pues si lo hiciéramos, se pudieran cambiar los papeles, pensando que elegimos a nuestros jefes y dueños, cuando en realidad no es así.<br />
Aquellos a quienes elegimos para cargos públicos tienen como tarea fundamental “empeñarse en la búsqueda y en la actuación de lo que pueda ayudar al buen funcionamiento de la convivencia civil en su conjunto” (CDSI, 409). Por lo tanto, hablamos aquí de verdaderos mediadores, que puedan ayudar a entablar la armonía y la paz dentro de todo el pueblo, siendo capaces de renunciar a sus proyectos personalistas para abrazar un proyecto de país que busque el bien común, haciendo síntesis y sumando fuerzas para lograr acciones contundentes que favorezcan lo mejor para dar vida al pueblo (cfr. CDSI, 407, 409).<br />
El aspecto moral de los candidatos no puede ser olvidado. Cuando existe un verdadero componente moral en la persona, que le lleva a asumir actitudes éticas propias de un gobernante que ama a su pueblo, entonces habrá una verdadera acción que “consiste en el compromiso de compartir el destino del pueblo y en buscar soluciones a los problemas sociales” (CDSI, 410). Allí se hará presente un espíritu de servicio y solidaridad que dejará en último plano los objetivos personalistas para colocar de manera prioritaria el bien del pueblo. Pero se debe tener cuidado con las políticas populistas que muestran una aparente preocupación por el pueblo, planteando soluciones que a la larga solamente traerán más conflicto y pobreza, acompañadas de la búsqueda de prestigio personal.<br />
Combatir la corrupción política también debe ser un aspecto que nos ayude a discernir en el momento de elegir a los candidatos. El CDSI plantea que “entre las deformaciones del sistema democrático, la corrupción política es una de las más graves porque traiciona al mismo tiempo los principios de la moral y las normas de la justicia social” (411). Pero, ¿a qué se le llama corrupción política? Con este término se le denomina a la compra de votos mediante el intercambio de bienes y servicios (bienes y servicios que son un deber y no una dádiva del Estado); al aprovechamiento del puesto político para favorecer a alguna parcialidad en detrimento de otros; al clientelismo y otro tipo de relaciones dadas entre gobernantes y gobernados que impiden la realización del bien común para todos los ciudadanos. Estas actitudes traen como consecuencia desconfianza en el sistema político y desánimo de los ciudadanos en los procesos de participación política.<br />
Todo lo anterior implica para cada uno de nosotros, ciudadanos de esta Patria Grande, asumir en serio la tarea de ser votantes. Debemos tomarnos el tiempo para conocer a los candidatos y contrastarlos con esta lista de criterios básicos que nos regala la Doctrina Social de la Iglesia, para así elegir al mejor servidor para nuestro pueblo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://kenosis.cepdisal.org/?feed=rss2&#038;p=102</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¡Muchas gracias, Señor Cardenal!</title>
		<link>http://kenosis.cepdisal.org/?p=19</link>
		<comments>http://kenosis.cepdisal.org/?p=19#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 03 Aug 2010 01:56:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Néstor]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Visión de la realidad]]></category>
		<category><![CDATA[2010]]></category>
		<category><![CDATA[Cardenal]]></category>
		<category><![CDATA[Urosa]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://kenosis.cepdisal.org/?p=19</guid>
		<description><![CDATA[Estimado Monseñor Urosa: En nombre de tantos católicos venezolanos, deseo manifestarle mi agradecimiento, admiración y respeto por ser testigo de la fidelidad al Evangelio en estos momentos históricos del país. Claro que no esperamos menos de quien sigue la línea episcopal de tantos hombres que han sido pastores y testigos de la fe en nuestra &#8230; <a href="http://kenosis.cepdisal.org/?p=19" class="more-link">Continue reading <span class="screen-reader-text">¡Muchas gracias, Señor Cardenal!</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://kenosis.cepdisal.org/wp-content/uploads/2010/08/CardenalJorgeUroza.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-23" title="CardenalJorgeUroza" src="http://kenosis.cepdisal.org/wp-content/uploads/2010/08/CardenalJorgeUroza-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Estimado Monseñor Urosa:</p>
<p>En nombre de tantos católicos venezolanos, deseo manifestarle mi agradecimiento, admiración y respeto por ser testigo de la fidelidad al Evangelio en estos momentos históricos del país. Claro que no esperamos menos de quien sigue la línea episcopal de tantos hombres que han sido pastores y testigos de la fe en nuestra patria, así como luces que supieron iluminar en los diversos momentos, como lo fueron Ramos de Lora, Arias Blanco o Quintero Parra para mencionar solamente a algunos de tantos ilustres.<span id="more-19"></span></p>
<p>Deseo aplaudir en voz alta su intervención en la Asamblea Nacional. Ha sido toda una demostración de valentía, integridad y respeto a todo el pueblo venezolano y a la misma Iglesia que Su Eminencia representa. Me atrevo a realizar un esquema de su intervención, de manera que pueda ser más fácil su estudio para el lector que no ha podido acceder a sus palabras (aunque se encuentran en la página http://www.scribd.com/doc/34948944/Documento-presentado-por-el-Cardenal-ante-la-Asamblea-Nacional):</p>
<ol>
<li>Presentación de su persona con sus títulos eclesiásticos, lo que le ubica dentro del contexto en el cual fue su participación;</li>
<li>Explicación de los derechos ciudadanos constitucionales sobre opinión y participación política en la sociedad, haciendo énfasis en que los obispos <strong>son</strong> ciudadanos venezolanos;</li>
<li>Recorrido histórico de algunos documentos resaltantes del Episcopado Venezolano que han sido voz profética en los últimos cuarenta años. Me parece interesante destacar que en ese período ya usted formaba parte del colegio episcopal de nuestra Iglesia Venezolana;</li>
<li>Recuerdo del llamado realizado tanto por la Iglesia Universal en los documentos del Concilio Vaticano II, como la Iglesia Latinoamericana, hecho a todos los miembros de la Iglesia a ser vigilantes y garantes del respeto de los derechos humanos;</li>
<li>La intervención que hace sobre sus declaraciones me parecen, en mi muy humilde opinión, del todo acertadas: partiendo del cuerpo jurídico constitucional explica de manera muy sencilla y clara el derecho y la obligación de la participación de los ciudadanos en el desarrollo del Estado, para señalar su opinión sobre algunas leyes que claramente se separan del espíritu de la Constitución actual;</li>
<li>Me parece importante resaltar tres cosas en ese recorrido: Usted ha opinado, no ha formulado denuncias ni acusaciones; Usted no es un mentiroso, sino que se basa en la experiencia para hacer una lectura de la realidad; Usted ha detectado y señalado las características del comunismo que se proclaman expresamente hoy en día;</li>
<li>En la conclusión, usted reafirma la disposición al diálogo y a servir como factor de encuentro como parte esencial de la misión de nuestra Iglesia. Ruego a Dios para que todos los venezolanos podamos entender esto y superar las diversas dificultades para buscar juntos el bienestar del país.</li>
</ol>
<p>Deseo destacar una frase dicha por usted, de la cual yo he sido testigo viendo a tantos obispos realmente ocupándose por el bienestar de su feligresía: &#8220;<em>No nos encerramos en las sacristías, ni nos escondemos tras el incienso de las ceremonias. Somos obispos de una Iglesia viva y activa, comprometida con el pueblo venezolano</em>&#8220;. La experiencia de fraternidad y amistad que favorecen los obispos venezolanos, son realmente signo vivo de la radicalidad del Evangelio. Y allí están ustedes para continuar sirviendo a todo el pueblo, sin diferencias, invitándonos a todos a ver con ojos trascendentes esta historia que nos envuelve y nos distrae de lo importante, del seguimiento real de Cristo.</p>
<p>Por este gran mensaje de esperanza y de radicalidad Evangélica, de solidaridad con quienes sufren los embates de la historia y de ecuanimidad que invita al diálogo y a la salvación fraterna, ¡Muchas gracias, Señor Cardenal!</p>
<p>Pidiendo su bendición, queda de usted, afectísimo en Cristo Salvador,</p>
<p>P. Néstor A. Briceño L, SDS.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://kenosis.cepdisal.org/?feed=rss2&#038;p=19</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
