<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Kenosis &#187; Visión de la realidad</title>
	<atom:link href="https://kenosis.cepdisal.org/?cat=9&#038;feed=rss2" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://kenosis.cepdisal.org</link>
	<description>Artículos de Néstor A. Briceño L, SDS</description>
	<lastBuildDate>Tue, 18 Feb 2014 16:10:30 +0000</lastBuildDate>
	<language>es-MX</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>https://wordpress.org/?v=4.1.41</generator>
	<item>
		<title>Comunicado de la Diócesis de Ciudad Guayana</title>
		<link>https://kenosis.cepdisal.org/?p=502</link>
		<comments>https://kenosis.cepdisal.org/?p=502#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 18 Feb 2014 16:10:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Néstor]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Visión de la realidad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://kenosis.cepdisal.org/?p=502</guid>
		<description><![CDATA[Diócesis de Ciudad Guayana Oficina del Obispo Ciudad Guayana, 18 de febrero de 2014 Queridos Universitarios de Ciudad Guayana, El domingo pasado debió ser un día de júbilo para los jóvenes de nuestra diócesis, pues se celebraba la Jornada Nacional de la Juventud, donde con una caminata en la población de El Callao y la &#8230; <a href="https://kenosis.cepdisal.org/?p=502" class="more-link">Continue reading <span class="screen-reader-text">Comunicado de la Diócesis de Ciudad Guayana</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Diócesis de Ciudad Guayana<br />
Oficina del Obispo</p>
<p>Ciudad Guayana, 18 de febrero de 2014</p>
<p>Queridos Universitarios de Ciudad Guayana,</p>
<p>El domingo pasado debió ser un día de júbilo para los jóvenes de nuestra diócesis, pues se celebraba la Jornada Nacional de la Juventud, donde con una caminata en la población de El Callao y la celebración Eucarística en todas las parroquias de la diócesis, se proclamaba el Año Nacional de la Juventud, decretado por la Conferencia Episcopal Venezolana, y la Consagración de nuestros jóvenes a la Virgen María. Sin embargo, no fue así.</p>
<p>Tras los acontecimientos de las marchas del 12 de febrero que llevaron a los jóvenes a manifestar pacíficamente en el sector de Alta Vista de Puerto Ordaz, la madrugada del domingo 16 nos vimos todos sorprendidos al ser arremetidos estos jóvenes por efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana.<br />
Quisimos dejar pasar todos los sentimientos del momento para, con la razón iluminada por la fe, poder dirigir unas palabras orientadoras al mundo universitario de nuestra diócesis.</p>
<p>Nos damos cuenta de que la situación actual trasciende cualquier sectarismo, sea político partidista, económico, cultural o religioso, e incluso no es un reclamo en contra de un gobierno, sino a favor de la dignidad de la vida ciudadana resguardada por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela tal y como se anuncia en su Preámbulo, así como el principio fundamental de la vida como realidad sagrada y su respeto integral, derecho que establece las bases de la convivencia humana y el ejercicio de la política (Cfr. Juan Pablo II, El Evangelio de la Vida, 1).<br />
Queridos jóvenes universitarios, como dice el apóstol, les escribimos porque han vencido al maligno, son fuertes y la palabra de Dios permanece en ustedes (Cfr. 1Jn 4,13-14). Apoyamos desde nuestro ministerio pastoral su legítimo derecho a la protesta pacífica, consagrado en el artículo 68 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.</p>
<p>Y junto con las palabras del Papa Francisco (Vigilia del 27/07/2013, 3) les animamos a asumir esta verdadera vocación por construir una patria mejor:<br />
&#8220;Tu corazón, corazón joven, quiere construir un mundo mejor. Sigo las noticias del mundo y veo que tantos jóvenes, en muchas partes del mundo, han salido por las calles para expresar el deseo de una civilización más justa y fraterna. Los jóvenes en la calle. Son jóvenes que quieren ser protagonistas del cambio. Por favor, no dejen que otros sean los protagonistas del cambio. Ustedes son los que tienen el futuro. Ustedes&#8230; Por ustedes entra el futuro en el mundo. A ustedes les pido que también sean protagonistas de este cambio. Sigan superando la apatía y ofreciendo una respuesta cristiana a las inquietudes sociales y políticas que se van planteando en diversas partes del mundo. Les pido que sean constructores del futuro, que se metan en el trabajo por un mundo mejor. Queridos jóvenes, por favor, no balconeen la vida, métanse en ella, Jesús no se quedó en el balcón, se metió; no balconeen la vida, métanse en ella como hizo Jesús&#8221;.</p>
<p>Sin embargo, luego de escucharles con atención, consideramos necesario compartir con ustedes las siguientes reflexiones que puntualizamos a continuación:</p>
<p>• Sean verdaderos vencedores del maligno, es decir, rompan con todo aquello que les separa a unos de otros, sin dejarse manipular por particularidades políticas de ningún tipo, siendo una sola juventud universitaria, pues eso lo tienen todos ustedes en común a pesar de las diversas diferencias. Desde esa convicción, busquen los ideales compartidos, logrando que toda su acción político social sea la afirmación de la dignidad de todos los venezolanos (Cfr. Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, 105-114). Estos ideales perfilarán objetivos a alcanzar para, paulatinamente, conseguir la transformación deseada.</p>
<p>• Toda protesta, dentro de democracia, debe estar apegada a las leyes y la Constitución. Por eso, defiendan en todo momento el diálogo pacífico; recuerden lo que ha dicho Jesús: “Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados… Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios” (Mt 5,6.9).</p>
<p>• Recuerden que ustedes tienen el arma de la razón y la potencia de la sabiduría. Aún poseen la frescura de los ideales, fuerza que acompañada por la fe es capaz de transformar el mundo. Abracen los ideales de una sociedad plural, donde todos tengan una palabra que decir y los extremos político-económicos encuentren verdadero equilibrio. Desde su creatividad, ustedes deben plantear nuevos caminos que consigan “una realización más adecuada del bien común y de la misma democracia, según los principios de la solidaridad, la subsidiaridad y la justicia” (CDSI, 417).</p>
<p>Queridos profesores universitarios, tienen en sus manos la difícil tarea de acompañar a los jóvenes en su formación profesional. Es decir, no solamente transmitir conocimientos técnico-científicos, sino también los valores que serán vividos en la vida profesional, llegando incluso a saciar junto con sus estudiantes la sed por la búsqueda de la verdad y la forma de vivirla en la cultura actual. En palabras de Juan Pablo II, “si no está orientada hacia la verdad, que debe buscar con actitud humilde, pero al mismo tiempo confiada, la cultura está destinada a caer en lo efímero, abandonándose a la volubilidad de las opiniones y, quizá, cediendo a la prepotencia, a menudo engañosa, de los más fuertes” (Jubileo de los Profesores Universitarios, 3).</p>
<p>Por esta razón, su tarea en este momento es de suma importancia. Como adultos, les invitamos a acompañar a sus alumnos en una situación en la cual la verdad se convierte en algo difuso, pues hemos olvidado los absolutos categóricos para refugiarnos, como sociedad dividida, en relatividades acomodaticias. Además, citando nuevamente al beato, “una cultura sin verdad no es garantía para la libertad, sino más bien un riesgo” (idem). Así, en este proceso de formación, y en especial en esta ocasión, se debe guiar al diálogo racional que logra el encuentro, en el cual hay renuncias, aceptaciones y reafirmaciones mutuas.</p>
<p>Queridos gobernantes locales, no queremos dejarles por fuera en esta exhortación al diálogo mutuo. Ustedes fueron estudiantes universitarios y abrazaron ideales, como jóvenes, que aún hoy en día construyen y defienden. Saben lo que es la pasión juvenil y cómo ella puede ayudar a revitalizar nuestra sociedad. Con mucha humildad, les invitamos a abrir caminos de diálogo con el mundo universitario de nuestra ciudad. Ambas partes tienen mucho que aportar a Ciudad Guayana.</p>
<p>A toda la querida comunidad Guayacitana queremos manifestarle que rechazamos categóricamente el uso de la violencia en el presente conflicto, de cualquiera de las partes involucradas, así como las violaciones a los derechos humanos que se han suscitado durante estos días.</p>
<p>Nuestra Iglesia diocesana seguirá acompañando esta situación desde sus diversos miembros: sacerdotes, jóvenes y demás fieles laicos, brindando a todos los involucrados el apoyo necesario para cumplir nuestra misión social de acompañar al pueblo, que “no es una multitud amorfa, una masa inerte para manipular e instrumentalizar, sino un conjunto de personas, cada una de las cuales – en su propio puesto y según su manera propia – tiene la posibilidad de formar su opinión acerca de la cosa pública y la libertad de expresar su sensibilidad política y hacerla valer de manera conveniente al bien común” (CDSI, 385).</p>
<p>Pedimos a la Virgen María, bajo la advocación de la Inmaculada Concepción del Caroní, que interceda maternalmente para que el Espíritu Santo ilumine a todos los actores políticos de nuestra ciudad y podamos encontrar caminos que construyan la verdadera paz.</p>
<p>Mons. Mariano José Parra Sandoval<br />
Obispo de Ciudad Guayana</p>
<p>P. Néstor Alberto Briceño Lugo<br />
Director Diocesano de Pastoral Universitaria</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://kenosis.cepdisal.org/?feed=rss2&#038;p=502</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>14 frases en 48 horas</title>
		<link>https://kenosis.cepdisal.org/?p=459</link>
		<comments>https://kenosis.cepdisal.org/?p=459#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 15 Mar 2013 17:11:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Néstor]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Visión de la realidad]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://kenosis.cepdisal.org/?p=459</guid>
		<description><![CDATA[Apenas hace 48 horas se hacía el anuncio Habemus Papam y la expectativa, que en ese momento fue intensa, en lugar de disminuir parece ir en aumento. Expectativa porque los cardenales han elegido al primer Papa latinoamericano; expectativa porque el Cardenal Bergoglio ha elegido el nombre de Francisco, ya sea por el pobrecillo de Asís o &#8230; <a href="https://kenosis.cepdisal.org/?p=459" class="more-link">Continue reading <span class="screen-reader-text">14 frases en 48 horas</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p>Apenas hace 48 horas se hacía el anuncio <em>Habemus Papam</em> y la expectativa, que en ese momento fue intensa, en lugar de disminuir parece ir en aumento. Expectativa porque los cardenales han elegido al primer Papa latinoamericano; expectativa porque el Cardenal Bergoglio ha elegido el nombre de Francisco, ya sea por el pobrecillo de Asís o por el misionero compañero de San Ignacio; expectativa porque es el primer Papa jesuita, discípulo de Jesucristo bajo el carisma de Ignacio y compañero de tantos amigos.</p>
<p>No me atrevo a adivinar hacia dónde irá el pontificado de Francisco. Solamente me atrevo a abrir bien los ojos y los oídos para que mi espíritu pueda recibir el nuevo vino que refrescará a la Iglesia así como ya lo está haciendo con mi vida. Por eso, quiero compartir con ustedes, estimados lectores, catorce frases que en estas casi 48 horas de pontificado de Francisco me han impactado, cuestionándome mi realidad actual.</p>
<ol>
<li><em>¡Hermanos y hermanas, buenas tardes!</em> &#8211; Estas fueron las primeras palabras de Francisco al pueblo, un saludo fraterno, común, lleno de cercanía.</li>
<li><i>Parece que mis hermanos Cardenales han ido a buscarlo (al Obispo de Roma) casi al fin del mundo&#8230;, pero aquí estamos. </i>- Con un chiste sencillo y elegante que denota su humildad, se ha referido a la tarea cumplida del cónclave.</li>
<li><em><i>Y ahora, comenzamos este camino: Obispo y pueblo. </i>- </em>La claridad de su trabajo como Obispo de Roma, animador de la fe, acompañante y acompañado por el pueblo; sentido de Iglesia pueblo de Dios que camina.</li>
<li><i>Y ahora quisiera dar la Bendición, pero antes, antes, os pido un favor: antes que el Obispo bendiga al pueblo, os pido que vosotros recéis para el que Señor me bendiga: la oración del pueblo, pidiendo la Bendición para su Obispo. Hagamos en silencio esta oración de vosotros por mí&#8230;. </i>- Creo que cualquier comentario sobra. Simplemente, resaltar el gesto de inclinación del Papa Francisco al pedir la oración en silencio.</li>
<li><em>Caminar, edificar, construir, confesar. Pero la cosa no es tan fácil, porque en el caminar, en el construir, en el confesar, a veces hay temblores, existen movimientos que no son precisamente movimientos del camino: son movimientos que nos hacen retroceder. </em>Con los cuatro verbos iniciales, explicó las lecturas. Aunque invita a estar en movimiento, también nos advierte de las tentaciones del camino.</li>
<li><em>Podemos caminar cuanto queramos, podemos edificar muchas cosas, pero si no confesamos a Jesucristo, algo no funciona. Acabaremos siendo una ONG asistencial, pero no la Iglesia, Esposa del Señor.</em> &#8211; No perder de vista lo esencial: Jesucristo. Parece que ese es el mensaje de esta primera etapa de pontificado.</li>
<li><em>Cuando caminamos sin la cruz, cuando edificamos sin la cruz y cuando confesamos un Cristo sin cruz, no somos discípulos del Señor: somos mundanos, somos obispos, sacerdotes, cardenales, papas, pero no discípulos del Señor. </em>- ¡Qué hermoso sentir que nuestras tentaciones son comunes! Un Papa que se sabe pueblo y un pueblo que necesita a este Papa para ayudarle a llevar su cruz. ¡Gracias Francisco!</li>
<li><em>Un pensamiento lleno de afecto y gratitud a su vez a mi venerado predecesor, el Papa Benedicto XVI, que durante estos años de pontificado ha enriquecido y fortalecido a la Iglesia con su enseñanza, su bondad, su orientación, su fe, su humildad y su gentileza. Seguirá siendo una herencia espiritual para todos! </em>- Desde el primer momento ha estado presente la gratitud a Benedicto XVI. Saberse heredero de ese trabajo de su predecesor, le da a la Iglesia una seguridad y una visión de transformación en la continuidad de la historia.</li>
<li><em>Animados por un profundo sentido de la responsabilidad y apoyados por un gran amor por Cristo y por la Iglesia, (los cardenales) oramos juntos, compartiendo nuestros sentimientos fraternales, nuestras experiencias y reflexiones. En este clima de gran cordialidad ha crecido el entendimiento mutuo y la apertura mutua, y esto es bueno, porque somos hermanos. </em>- Una fraternidad que se vive en las diferencias concretas pero desde el amor por Cristo y por la Iglesia, ¡Qué testimonio!</li>
<li><em>El Paráclito hace toda la diferencia en las iglesias, y parece ser un apóstol de Babel. Pero, por otra parte, es el que hace que la unidad de estas diferencias, no en la &#8220;igualdad&#8221;, pero en armonía. </em>- La Iglesia como la suma de todos los carismas, pues vienen del Espíritu, más que la uniformidad asfixiante.</li>
<li><em>También estimulado por la celebración de la fe, todos juntos, pastores y fieles, nos esforzaremos por responder fielmente a la misión de siempre: llevar a Jesús Cristo para el hombre y llevar al hombre a encontrar a Jesucristo, Camino, Verdad y Vida, realmente presente en la Iglesia y en cada hombre contemporáneo. </em>- Creo que es un llamado muy claro a revisarnos como personas y como agentes pastorales: ¿tenemos a Jesucristo como el centro de la vida, de nuestra esperanza?</li>
<li><em>Nunca debemos caer en el pesimismo, una amargura que el diablo nos ofrece cada día; no caigamos en el pesimismo y el desánimo, tenemos la firme convicción de que el Espíritu Santo da a la Iglesia, con su aliento poderoso, el valor de perseverar y también de buscar nuevos métodos de evangelización, para llevar el Evangelio hasta los confines de la tierra (cf. Hechos</em> 1:8). &#8211; Ciertamente, nos puede llegar el cansancio que nos atrapa y lleva a ser pesimistas&#8230; esta trampa ocurre cuando dejamos de confiar en el Espíritu Santo y empezamos a poner las esperanzas en las propias fuerzas. Abrirse al Espíritu es dejar de confiar en la obra personal para colocar la mirada en el actuar de Dios en cada uno de nosotros y en la historia.<em></em></li>
<li><em>La verdad cristiana es atrayente y persuasiva porque responde a la necesidad profunda de la existencia humana, anunciando de manera convincente que Cristo es el único Salvador de todo el hombre y de todos los hombres. Este anuncio sigue siendo válido hoy como lo fue en los inicios del cristianismo, en el que funcionaba la primera gran expansión misionera del Evangelio.</em> &#8211; El Evangelio nunca pasará de moda y la humanidad siempre necesitará de la salvación brindada por Jesucristo, por lo que nuestro trabajo como evangelizadores siempre será necesario. No nos cansemos.</li>
<li><em>Queridos hermanos, ¡fuerza! La mitad de nosotros somos de edad avanzada: la vejez es &#8211; me gustadecirlo &#8211; el asiento de la sabiduría. Las personas mayores han entrado en la sabiduría de la vida, como el anciano Simeón y la anciana Ana en el Templo. Y justo esa sabiduría les ha hecho reconoer a Jesús. Damos esta sabiduría a los jóvenes: como el buen vino, que con los años se vuelve bueno, le damos a los jóvenes el conocimiento de la vida</em>. &#8211; Esta sabiduría de saberse servidor de los jóvenes nos hace ver el sentido de una Iglesia comunión, donde todos tenemos nuestro espacio.</li>
</ol>
<div dir="ltr" style="display: inline !important;">¡Muchas gracias Cardenal Bergoglio por decir sí a este nuevo llamado que Dios ha hecho en su vida! ¡Muchas gracias por escoger el nombre de Francisco y por llevar nuestra mirada a lo esencial! ¡Muchas gracias por su humildad y por pedirnos que oremos por usted, porque en la oración somos hermanos! ¡Dios bendiga su ministerio petrino e imploramos su bendición para todos nosotros!</div>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://kenosis.cepdisal.org/?feed=rss2&#038;p=459</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>En defensa de los no nacidos</title>
		<link>https://kenosis.cepdisal.org/?p=116</link>
		<comments>https://kenosis.cepdisal.org/?p=116#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 17 Oct 2010 01:00:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Néstor]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Visión de la realidad]]></category>
		<category><![CDATA[aborto]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://kenosis.cepdisal.org/?p=116</guid>
		<description><![CDATA[El jueves de esta semana que termina, fui invitado al programa Entrevista TRB con Zaily Navas para hablar sobre el planteamiento hecho en el actual proyecto de Reforma del Código Penal sobre el tema del aborto. Éste no es un tema para nada novedoso y pareciera que con cierta frecuencia salta a la palestra pública. &#8230; <a href="https://kenosis.cepdisal.org/?p=116" class="more-link">Continue reading <span class="screen-reader-text">En defensa de los no nacidos</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://kenosis.cepdisal.org/wp-content/uploads/2010/10/feto.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-117" title="feto" src="http://kenosis.cepdisal.org/wp-content/uploads/2010/10/feto-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>El jueves de esta semana que termina, fui invitado al programa Entrevista TRB con Zaily Navas para hablar sobre el planteamiento hecho en el actual proyecto de Reforma del Código Penal sobre el tema del aborto. Éste no es un tema para nada novedoso y pareciera que con cierta frecuencia salta a la palestra pública. Hace ya un buen tiempo escribí una carta al entonces director del diario El Nacional, Alfredo Peña, quien desde las páginas de ese prestigioso medio abogaba por el aborto. Creo que es oportuno publicarla aquí íntegramente, pues lo dicho entonces sigue siendo válido hoy.<span id="more-116"></span></p>
<p style="text-align: center;"><strong>EN DEFENSA DE LOS NO NACIDOS<br />
Carta abierta al Sr. Alfredo Peña, director del diario “El Nacional”</strong></p>
<p style="text-align: right;">Caracas, 17 de marzo de 1992</p>
<p>Sr. Alfredo Peña<br />
Director del diario “El Nacional”<br />
Ciudad.-</p>
<p>Respetable Sr.:</p>
<p>He visto en los últimos días, con gran asombro y profundo pesar, la campaña en pro del aborto que está apoyando el prestigioso diario que usted dirige.<br />
Digo asombro porque siempre he tenido a ese medio de comunicación social como uno de los defensores de los derechos de los más desvalidos, y no comprendo cómo en estos artículos se ha olvidado al más indefenso de los seres humanos: el no nacido. Manifiesto mi pesar puesto que es lamentable el punto hasta donde ha llegado nuestra sociedad de consumo: es más importante para algunos su “libertad” y sus pretendidos “derechos” que la vida misma.<br />
Como educador católico me siento en la obligación de no quedarme con los brazos cruzados y de emitir una opinión pública referente a este problema fundamental de la sociedad: EL ABORTO.<br />
Indudablemente éste es un problema de valores, pero en una sociedad donde se asesina a sangre fría por un par de zapatos y el VALOR “TENER” prevalece sobre el VALOR “SER”, ¿dónde se encuentra el VALOR DE LA VIDA?<br />
Se sabe que todo hombre tiene derecho a la vida, y en el momento de nuestra propia concepción nadie nos preguntó si queríamos vivir o no; ésta fue una decisión de nuestros padres. Pero si ellos nos hubieran negado el derecho a nuestra vida, ¿dónde estaría nuestro legado, en cualquier sentido o área social, a la humanidad? Indudablemente, no existiría.<br />
Nuestro cuerpo es una máquina maravillosa y prácticamente perfecta, al igual que el resto de la naturaleza. El ser humano ha luchado por optimizar, mediante el progreso, la relación entre el hombre y su medio ambiente, en algunos casos con resultados formidables. Pero existen situaciones que no estamos en capacidad de evitar: la muerte de aquel joven tan lleno de vida, aquella enfermedad que postró para siempre a ese niño, el amigo que murió en un accidente&#8230; Ninguno de nosotros tiene el poder de vencer a la muerte; tal vez, gracias a los avances científicos, la podemos posponer, pero no evitarla.<br />
Por otra parte, al hablarle a mis alumnas sobre el tema del amor y la sexualidad, debo dejar muy claros los conceptos sobre la existencia y unicidad del ser humano. Y es en este punto donde siempre se escucha la pregunta: ¿cuándo comienza la vida humana? Para hallar la respuesta, se debe partir del principio médico siguiente –que, por cierto, no es tan simple como parece-: al unirse el óvulo con el espermatozoide, en ese preciso instante, se define la carga genética del individuo y se poseen todos los ingredientes necesarios para que se desarrolle el ser humano. Por lo tanto, es allí cuando se crea la vida. Por otra parte, es también en ese momento de la concepción cuando, según los conceptos religiosos, el alma complementa al ser humano.<br />
Y dentro de este contexto cabe preguntarnos: ¿tendremos derecho a decidir quién nace y quién muere?; ¿es la vida –y no cualquier vida, sino la mía- realmente un valor en nuestra sociedad venezolana?<br />
No podemos, ni debemos, escudarnos en el argumento que como algunos países “desarrollados” han legalizado el aborto, quiere decir que ése es bueno. Ya lo reza el refrán: “Mal de muchos, consuelo de tontos”; y nuestra historia venezolana, así como la de la humanidad, ha demostrado que no siempre la mayoría tiene la razón. Y si en algunos países se incurre “legalmente” –mas no moralmente-  en este crimen, no podemos convertirnos nosotros también en homicidas con la excusa del “desarrollo” personal o social.<br />
¿Justificar el aborto con pretextos económico sociales? ¿Adolescentes embarazadas? Quienes tenemos la dicha de compartir con los adolescentes o las clases más desposeídas nos hemos dado cuenta de que éste no es un problema de abortar o no. Es mucho más profundo que todo eso. Es un problema de nuestros valores fundamentales como nación. Es un problema de respetuo mutuo; en otras ocasiones de autoestima. Es un problema educativo en cuanto a la sexualidad y el concepto de la palabra AMOR. Es un problema de presión social y de ataque continuo, por parte de los medios de comunicación de masas, a los valores tradicionales. Es un problema de nuestras raíces culturales que nos han mantenido en un matriarcado machista (aunque parezca contradictorio, es nuestra realidad social)&#8230;<br />
Si realmente los grupos feministas desean hacer valer sus derechos –y usted como director de ese diario apoyarlas, defendiendo siempre en primer lugar a la familia venezolana como lo afirman sus propagandas- es necesario que, en primer lugar, defiendan el respeto que merece la condición de SER MUJER Y luchen contra la visión de la mujer como OBJETO SEXUAL que, desgraciadamente, prevalece en nuestra sociedad venezolana.<br />
Atacando la verdadera causa se logrará mucho más que creando “panaceas” facilistas y tranquilizadoras. Pero, lamentablemente,  es mucho más fácil luchar contra quienes no tienen voz, que contra aquellos grupos que ostentan el poder y la maquinaria socio-económica que disminuye a la mujer y a la familia venezolana.<br />
Espero que usted le preste el interés debido a estas consideraciones, le agradezco su atención, y me despido de Ud.</p>
<p>Atentamente,</p>
<p>Ing. Néstor Briceño Lugo<br />
C.I. 6.913.353</p>
<p>PD. : Agradecería se sirviera publicar esta CARTA PÚBLICA CONTRA EL ABORTO en la misma forma destacada como ha venido publicando los comentarios a favor del aborto.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://kenosis.cepdisal.org/?feed=rss2&#038;p=116</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Responsabilidad Política del Cristiano</title>
		<link>https://kenosis.cepdisal.org/?p=102</link>
		<comments>https://kenosis.cepdisal.org/?p=102#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 22 Sep 2010 16:25:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Néstor]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Visión de la realidad]]></category>
		<category><![CDATA[2010]]></category>
		<category><![CDATA[ciudanía]]></category>
		<category><![CDATA[Doctrina Social de la Iglesia]]></category>
		<category><![CDATA[elecciones]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://kenosis.cepdisal.org/?p=102</guid>
		<description><![CDATA[Estamos a pocos días de las elecciones parlamentarias en nuestro país y aún los sondeos previos presentan un número relativamente alto de abstencionistas. Preocupa esta actitud, pues es dejar de lado la responsabilidad personal, y abandonar la decisión en manos de otros. Claro que podríamos excusarlos diciendo que ésta es una forma de ejercer la &#8230; <a href="https://kenosis.cepdisal.org/?p=102" class="more-link">Continue reading <span class="screen-reader-text">Responsabilidad Política del Cristiano</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="../wp-content/uploads/2010/09/mafalda-libertad.jpg"><img class="alignleft" title="mafalda libertad" src="../wp-content/uploads/2010/09/mafalda-libertad-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Estamos a pocos días de las elecciones parlamentarias en nuestro país y aún los sondeos previos presentan un número relativamente alto de abstencionistas. Preocupa esta actitud, pues es dejar de lado la responsabilidad personal, y abandonar la decisión en manos de otros. Claro que podríamos excusarlos diciendo que ésta es una forma de ejercer la legítima “objeción de conciencia” (consagrada en el artículo 350 de nuestra Constitución), mediante la cual se protesta con acciones concretas, entre las que está incluida la desobediencia civil, contra leyes o decisiones ejecutadas por los gobiernos que violan los derechos humanos; sin embargo, éste no es el caso.<span id="more-102"></span></p>
<p>Vivimos en una sociedad que  ha optado por la democracia como sistema político. Así lo estipula nuestra Carta Magna en su artículo segundo, donde expresa “Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico y de su actuación, la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”. Y si vivimos en esta Tierra de Gracia, entonces todos debemos integrarnos a la construcción de esta sociedad. Recuerdo que en la Constitución del 61 la votación era un derecho y un deber ciudadano (cfr. art. 110), mientras que la Constitución Bolivariana la ha dejado únicamente como un derecho (cfr. art. 63). Por lo tanto, hoy más que nunca, debemos educar en el ejercicio de la responsabilidad ciudadana como un deber que, aunque no sea obligatorio por ley, sí lo es por la moral que nos constituye en miembros de una colectividad llamada Venezuela.<br />
Pero dejemos atrás esta primera discusión sobre la asistencia a la cita electoral y pasemos al siguiente punto: ¿cómo debe elegir el cristiano?<br />
Atención, este cómo no se refiere en ningún momento a cuál botón seleccionar; esto lo dejamos a la conciencia de cada quién. Pero sí apunta hacia qué elementos deben estar presentes en nuestra elección. Acudamos al “Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia” (lo abreviaremos CDSI) para iluminar este punto.<br />
Una de las pistas que nos ofrece el CDSI (Cfr. 408) es la división de poderes en un estado, planteando el sano equilibrio que se da cuando los diversos poderes se mantienen en un justo límite entre sí. Parece ilustrativa la cita de la Carta Encíclica Centesimus annus de Juan Pablo II, quien vivió en la Polonia post-guerra el efecto de la confusión de poderes, cuando refiriéndose a la división de los mismos afirma: “Es éste el principio del Estado de derecho, en el cual es soberana la ley y no la voluntad arbitraria de los hombres” (848).<br />
Por otra parte, aquellos que son elegidos para desempeñar un rol público están en la obligación de rendir cuentas al pueblo de todo aquello que han realizado en su gestión. Parece necesario recordar que estamos eligiendo a nuestros trabajadores, es decir, nosotros, los ciudadanos de a pie, somos los dueños del país y elegimos a quienes nos ayudarán a administrarlo. No podemos perder esto de vista, pues si lo hiciéramos, se pudieran cambiar los papeles, pensando que elegimos a nuestros jefes y dueños, cuando en realidad no es así.<br />
Aquellos a quienes elegimos para cargos públicos tienen como tarea fundamental “empeñarse en la búsqueda y en la actuación de lo que pueda ayudar al buen funcionamiento de la convivencia civil en su conjunto” (CDSI, 409). Por lo tanto, hablamos aquí de verdaderos mediadores, que puedan ayudar a entablar la armonía y la paz dentro de todo el pueblo, siendo capaces de renunciar a sus proyectos personalistas para abrazar un proyecto de país que busque el bien común, haciendo síntesis y sumando fuerzas para lograr acciones contundentes que favorezcan lo mejor para dar vida al pueblo (cfr. CDSI, 407, 409).<br />
El aspecto moral de los candidatos no puede ser olvidado. Cuando existe un verdadero componente moral en la persona, que le lleva a asumir actitudes éticas propias de un gobernante que ama a su pueblo, entonces habrá una verdadera acción que “consiste en el compromiso de compartir el destino del pueblo y en buscar soluciones a los problemas sociales” (CDSI, 410). Allí se hará presente un espíritu de servicio y solidaridad que dejará en último plano los objetivos personalistas para colocar de manera prioritaria el bien del pueblo. Pero se debe tener cuidado con las políticas populistas que muestran una aparente preocupación por el pueblo, planteando soluciones que a la larga solamente traerán más conflicto y pobreza, acompañadas de la búsqueda de prestigio personal.<br />
Combatir la corrupción política también debe ser un aspecto que nos ayude a discernir en el momento de elegir a los candidatos. El CDSI plantea que “entre las deformaciones del sistema democrático, la corrupción política es una de las más graves porque traiciona al mismo tiempo los principios de la moral y las normas de la justicia social” (411). Pero, ¿a qué se le llama corrupción política? Con este término se le denomina a la compra de votos mediante el intercambio de bienes y servicios (bienes y servicios que son un deber y no una dádiva del Estado); al aprovechamiento del puesto político para favorecer a alguna parcialidad en detrimento de otros; al clientelismo y otro tipo de relaciones dadas entre gobernantes y gobernados que impiden la realización del bien común para todos los ciudadanos. Estas actitudes traen como consecuencia desconfianza en el sistema político y desánimo de los ciudadanos en los procesos de participación política.<br />
Todo lo anterior implica para cada uno de nosotros, ciudadanos de esta Patria Grande, asumir en serio la tarea de ser votantes. Debemos tomarnos el tiempo para conocer a los candidatos y contrastarlos con esta lista de criterios básicos que nos regala la Doctrina Social de la Iglesia, para así elegir al mejor servidor para nuestro pueblo.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://kenosis.cepdisal.org/?feed=rss2&#038;p=102</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>¡Muchas gracias, Señor Cardenal!</title>
		<link>https://kenosis.cepdisal.org/?p=19</link>
		<comments>https://kenosis.cepdisal.org/?p=19#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 03 Aug 2010 01:56:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Néstor]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Visión de la realidad]]></category>
		<category><![CDATA[2010]]></category>
		<category><![CDATA[Cardenal]]></category>
		<category><![CDATA[Urosa]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://kenosis.cepdisal.org/?p=19</guid>
		<description><![CDATA[Estimado Monseñor Urosa: En nombre de tantos católicos venezolanos, deseo manifestarle mi agradecimiento, admiración y respeto por ser testigo de la fidelidad al Evangelio en estos momentos históricos del país. Claro que no esperamos menos de quien sigue la línea episcopal de tantos hombres que han sido pastores y testigos de la fe en nuestra &#8230; <a href="https://kenosis.cepdisal.org/?p=19" class="more-link">Continue reading <span class="screen-reader-text">¡Muchas gracias, Señor Cardenal!</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://kenosis.cepdisal.org/wp-content/uploads/2010/08/CardenalJorgeUroza.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-23" title="CardenalJorgeUroza" src="http://kenosis.cepdisal.org/wp-content/uploads/2010/08/CardenalJorgeUroza-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Estimado Monseñor Urosa:</p>
<p>En nombre de tantos católicos venezolanos, deseo manifestarle mi agradecimiento, admiración y respeto por ser testigo de la fidelidad al Evangelio en estos momentos históricos del país. Claro que no esperamos menos de quien sigue la línea episcopal de tantos hombres que han sido pastores y testigos de la fe en nuestra patria, así como luces que supieron iluminar en los diversos momentos, como lo fueron Ramos de Lora, Arias Blanco o Quintero Parra para mencionar solamente a algunos de tantos ilustres.<span id="more-19"></span></p>
<p>Deseo aplaudir en voz alta su intervención en la Asamblea Nacional. Ha sido toda una demostración de valentía, integridad y respeto a todo el pueblo venezolano y a la misma Iglesia que Su Eminencia representa. Me atrevo a realizar un esquema de su intervención, de manera que pueda ser más fácil su estudio para el lector que no ha podido acceder a sus palabras (aunque se encuentran en la página http://www.scribd.com/doc/34948944/Documento-presentado-por-el-Cardenal-ante-la-Asamblea-Nacional):</p>
<ol>
<li>Presentación de su persona con sus títulos eclesiásticos, lo que le ubica dentro del contexto en el cual fue su participación;</li>
<li>Explicación de los derechos ciudadanos constitucionales sobre opinión y participación política en la sociedad, haciendo énfasis en que los obispos <strong>son</strong> ciudadanos venezolanos;</li>
<li>Recorrido histórico de algunos documentos resaltantes del Episcopado Venezolano que han sido voz profética en los últimos cuarenta años. Me parece interesante destacar que en ese período ya usted formaba parte del colegio episcopal de nuestra Iglesia Venezolana;</li>
<li>Recuerdo del llamado realizado tanto por la Iglesia Universal en los documentos del Concilio Vaticano II, como la Iglesia Latinoamericana, hecho a todos los miembros de la Iglesia a ser vigilantes y garantes del respeto de los derechos humanos;</li>
<li>La intervención que hace sobre sus declaraciones me parecen, en mi muy humilde opinión, del todo acertadas: partiendo del cuerpo jurídico constitucional explica de manera muy sencilla y clara el derecho y la obligación de la participación de los ciudadanos en el desarrollo del Estado, para señalar su opinión sobre algunas leyes que claramente se separan del espíritu de la Constitución actual;</li>
<li>Me parece importante resaltar tres cosas en ese recorrido: Usted ha opinado, no ha formulado denuncias ni acusaciones; Usted no es un mentiroso, sino que se basa en la experiencia para hacer una lectura de la realidad; Usted ha detectado y señalado las características del comunismo que se proclaman expresamente hoy en día;</li>
<li>En la conclusión, usted reafirma la disposición al diálogo y a servir como factor de encuentro como parte esencial de la misión de nuestra Iglesia. Ruego a Dios para que todos los venezolanos podamos entender esto y superar las diversas dificultades para buscar juntos el bienestar del país.</li>
</ol>
<p>Deseo destacar una frase dicha por usted, de la cual yo he sido testigo viendo a tantos obispos realmente ocupándose por el bienestar de su feligresía: &#8220;<em>No nos encerramos en las sacristías, ni nos escondemos tras el incienso de las ceremonias. Somos obispos de una Iglesia viva y activa, comprometida con el pueblo venezolano</em>&#8220;. La experiencia de fraternidad y amistad que favorecen los obispos venezolanos, son realmente signo vivo de la radicalidad del Evangelio. Y allí están ustedes para continuar sirviendo a todo el pueblo, sin diferencias, invitándonos a todos a ver con ojos trascendentes esta historia que nos envuelve y nos distrae de lo importante, del seguimiento real de Cristo.</p>
<p>Por este gran mensaje de esperanza y de radicalidad Evangélica, de solidaridad con quienes sufren los embates de la historia y de ecuanimidad que invita al diálogo y a la salvación fraterna, ¡Muchas gracias, Señor Cardenal!</p>
<p>Pidiendo su bendición, queda de usted, afectísimo en Cristo Salvador,</p>
<p>P. Néstor A. Briceño L, SDS.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://kenosis.cepdisal.org/?feed=rss2&#038;p=19</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Convenio entre la Santa Sede y la República de Venezuela</title>
		<link>https://kenosis.cepdisal.org/?p=11</link>
		<comments>https://kenosis.cepdisal.org/?p=11#comments</comments>
		<pubDate>Sun, 18 Jul 2010 16:42:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Néstor]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Visión de la realidad]]></category>
		<category><![CDATA[1964]]></category>
		<category><![CDATA[Betancourt]]></category>
		<category><![CDATA[convenio]]></category>
		<category><![CDATA[Pablo VI]]></category>
		<category><![CDATA[Santa Sede]]></category>
		<category><![CDATA[Vaticano]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://kenosis.cepdisal.org/?p=11</guid>
		<description><![CDATA[Ante la inminente revisión de este convenio, se publica aquí en su totalidad para conocimiento de todos los lectores. Los comentarios los dejo para que los hagan ustedes mismos. Vale destacar que es un convenio y no un concordato pues no hubo acuerdo total, sobre todo por parte de la Iglesia, cediendo el estatus del &#8230; <a href="https://kenosis.cepdisal.org/?p=11" class="more-link">Continue reading <span class="screen-reader-text">Convenio entre la Santa Sede y la República de Venezuela</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><em><a href="http://kenosis.cepdisal.org/wp-content/uploads/2010/07/CiudadDelVaticano.jpg"><img class="alignleft size-thumbnail wp-image-14" title="CiudadDelVaticano" src="http://kenosis.cepdisal.org/wp-content/uploads/2010/07/CiudadDelVaticano-150x150.jpg" alt="" width="150" height="150" /></a>Ante la inminente revisión de este convenio, se publica aquí en su totalidad para conocimiento de todos los lectores. Los comentarios los dejo para que los hagan ustedes mismos.</em></p>
<p><em>Vale destacar que es un <strong>convenio</strong> y no un <strong>concordato</strong> pues no hubo acuerdo total, sobre todo por parte de la Iglesia, cediendo el estatus del documento a uno más flexible.<span id="more-11"></span></em></p>
<p><strong>Texto original del Convenio<br />
</strong></p>
<p>La Santa Sede  Apostólica y el Estado  Venezolano, en consideración a  que la Religión  Católica y Romana es la Religión de la gran mayoría de  los Venezolanos y  en el deseo de que todas las cuestiones de interés  común puedan ser  arregladas cuanto antes de una manera completa y  conveniente, y  proponiéndose hacerlo en futuros Acuerdos, han  determinado definir entre  tanto algunas materias de particular urgencia  sobre las cuales las dos  Altas Par­tes han llegado a un acuerdo.</p>
<p>A este fin, Su Santidad el Sumo Pontífice Paulo VI y  Su Excelencia  el señor Rómulo Betancourt, Presidente de la República de  Venezuela,  han tenido a bien nombrar por sus Plenipotenciarios,  respectivamente, a  Su Excelencia Reverendísima Monseñor Luigi Dadaglio,  Nuncio Apostólico  en Venezuela, y a Su Excelencia el Doctor Marcos  Falcón Briceño,  Ministro de Relaciones Exteriores, quienes, después de  entregadas sus  respectivas Plenipo­tencias y reconocida la autenticidad  de las mismas,  han convenido lo siguiente:</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong><strong> 1 ­</strong></p>
<p>El Estado  Venezolano continuará asegurando y ga­rantizando el libre y  pleno  ejercicio del Poder Espiritual de la Iglesia Católica, así como  el libre  y público ejercicio del culto católico en todo el territorio  de la  República.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong><strong> 2</strong></p>
<p>El Estado Venezolano reconoce el libre ejercicio del derecho  de la  Iglesia Católica de promulgar Bulas, Breves, Estatutos, Decre­tos,   Cartas Encíclicas y Pastorales en el ámbito de su competencia y para la   prosecución de los fines que le son propios.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong><strong> 3</strong></p>
<p>El Estado Venezolano reconoce la  personalidad jurídica internacional  de la Santa Sede y del Estado de la  Ciudad del Vaticano.</p>
<p>Para mantener las relaciones amistosas entre la Santa Sede y  el  Estado de Venezuela continuarán acreditados un Embajador de Venezuela   ante la Santa Sede y un Nuncio Apostólico en Caracas, el cual será el   Decano del Cuerpo Diplomático acreditado ante el Gobierno de Venezuela.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong><strong> 4</strong></p>
<p>Se  reconoce a la Iglesia Católica en la República de Venezuela como   persona jurídica de carácter público.</p>
<p>Gozan además de personalidad jurídica para los actos  de la vida  civil las Diócesis, los Capítulos Catedrales, los  Seminarios, las  Pa­rroquias, las Órdenes, Congregaciones Religiosas y  demás Institutos  de per­fección cristiana canónicamente reconocidos.</p>
<p>Las instituciones y  entidades particulares, que, se­gún el derecho  canónico, tienen  personalidad jurídica gozarán de la misma  perso­nalidad jurídica ante el  Estado una vez que hayan sido cumplidos  los requisitos le­gales.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>5</strong></p>
<p>La  erección de nuevas Arquidiócesis, Diócesis y prelaturas Nullius y  las  modificaciones de los límites existentes se harán por la Santa  Sede  previo acuerdo con el Gobierno.</p>
<p>Ninguna parte del territorio venezolano dependerá de  un Obispo cuya  sede esté fuera de las fronteras de la República.</p>
<p>Cuando hayan de  erigirse nuevas Diócesis o modifi­carse los límites  de las actuales se  procurará que los límites diocesanos coincidan, en  lo posible, con las  divisiones políticas del territorio nacional.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>6</strong></p>
<p>Antes de proceder  al nombramiento de un Arzobispo u Obispo  diocesano, o de un Prelado  Nullius, o de sus Coadjutores con dere­cho a  sucesión, la Santa Sede  participará el nombre del candidato al  Presidente de la República, a fin  de que éste manifieste si tiene  objeciones de carácter po­lítico  general que oponer al nombramiento. En  caso de existir objeciones de tal  naturaleza, la Santa Sede indicará  el nombre de otro candidato para los  mismos fines.</p>
<p>Las diligencias correspondientes se desarrollarán con la mayor   reserva a fin de mantener secretos los nombres de los candidatos hasta   que sea publicado el nombramiento definitivo.</p>
<p>Transcurridos treinta días desde la comunicación  hecha al Presidente  de la República, e1 silencio de éste se interpretará  en el sentido de  que no time objeciones que oponer  nombramiento.   En casos  excepciónales, dicho término podrá  extenderse hasta sesenta días, de  acuerdo con la Nunciatura Apostólica.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>7</strong></p>
<p>Los  Arzobispos y Obispos diocesanos y sus Coad­juntores con derecho a   sucesión serán ciudadanos venezolanos.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>8</strong></p>
<p>La provisión de las Dignidades de los  Capítulos Metropolitanos y  Catedrales está reservada a la Santa Sede.</p>
<p>Pero, en atención a  lo que dispone el artículo 11, el nombramiento  se comunicará  oficialmente al Gobierno de Venezuela antes de la toma de  posesión por  parte de los investidos.</p>
<p>En el caso de creación de nuevas dignidades, tendrá aplicación  el  articulo 11 con respecto a ellas, una vez que haya mediado un  acuerdo  con el Gobierno.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>9</strong></p>
<p>La provisión de las canonjías y beneficios menores  de los Capítulos  Metropolitanos y Catedrales se hará libremente por la  compe­tente  Autoridad Eclesiástica, de acuerdo con las normas del  Derecho Canónico.</p>
<p>El Ordinario del lugar dará comunicación oficial de dichos   nombramientos al Ejecutivo Nacional antes de que los nuevos investidos   tomen posesión canónica del beneficio.</p>
<p>En el caso de creación de nuevas dignidades, tendrá  aplirac1ón el  articulo 11 con respecto a Ellas, una vez que haya mediado  un acuer­do  con el Gobierno.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>10</strong></p>
<p>La erección de nuevas Parroquias se  hará libre ­mente por los  Ordinarios diocesanos, los cuales comunicarán a  la primera Autoridad  civil de la jurisdicción la erección y los límites  de las nuevas  Pa­rroquias, así como los cambios de límites de las  Parroquias  existentes.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>11</strong></p>
<p>El Gobierno de Venezuela, dentro de sus posibilidades  fiscales,  continuará destinando un Capitulo del Presupuesto, que seguirá   llamándose Asignaciones Eclesiásticas, para el decoroso sostenimiento   de los Obispos, Vicarios Generales y Cabildos Eclesiásticos.</p>
<p>También se  destinará una partida presupuestaria adecuada para  ejecutar y contribuir  a la ejecución de obras de edificación y  conservación de templos,  seminarios y lugares destinados a la  celebración del culto.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>12</strong></p>
<p>El  Gobierno de Venezuela, en su propósito de atraer e incorporar a  la vida  ciudadana a nativos del país que habitan en. regio­nes  fronterizas o  distantes de los centros poblados continuará prestando  espe­cial apoyo y  protección a las Misiones Católicas establecidas en  algunas regio­nes  de la República.</p>
<p>La Santa. Sede dará comunicación oficial al Gobierno de  Venezuela de  la erección de nuevos Vicariatos Apostólicos o de la  división de los  ya existentes.</p>
<p>Los Vicarios, Prefectos Apostólicos y los Superiores  de las Misiones  autónomas serán nombrados por la Santa Sede, la cual  dará al Gobierno  comunicación del nombramiento antes de que sea  publicado.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>13</strong></p>
<p>Cuando a juicio de los Ordinarios sea necesaria la  colaboración ya  sea de Institutos Religiosa de varones o mujeres, ya sea  de Sacerdotes  seculares de otra nacionalidad, para la asistencia  religiosa de los  fieles y para las obras sociales y de beneficencia  públicas o privadas,  se so­licitará por escrito su entrada y permanencia  en el país, las  cuales serán otor­gadas por la competentes Autoridad,  previo el  cumplimiento de los, requisitos legales ordinarios.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>14</strong></p>
<p>La  Iglesia podrá libremente establecer Seminarios Mayores y Menores,  tanto  diocesanos como Interdiocesanos, y otros Institutos destinados a  la  formación del Clero Secular y Religioso, los cuales depen­derán   únicamente de la Autoridad Eclesiástica en su dirección, régimen y   programas de estudio.</p>
<p>Reconociendo el Estado los fines específicos de la educación   impartida por tales Seminarios e Institutos, está dispuesta a conceder   la equivalencia de los estudios de la educación secundaria siempre que   el plan de dichos estudios contenga, en igualdad de condiciones, las   asignaturas que integran el de educación secundaria.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>15</strong></p>
<p>El  Estado Venezolano, de conformidad con la Constitución,  reconoce   el derecho de organización de los ciudadanos católicos para promover la   difusión y actuación de los principio de la fe y moral católicas   mediante las asociaciones de Acción Católica, dependientes de la   Autoridad Ecle­siástica, las cuales se mantendrán siempre fuera de todo   partido político.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>16</strong></p>
<p>Las Altas Partes signatarias se comprometen a  resolver amistosamente  las eventuales diferencias que en lo futuro  pudiesen presentarse en la  interpretación o aplicación de cualquier  cláusula de la presente  Convención y, en general, en las mutuas  relaciones entre la Iglesia y  el Estado.</p>
<p><strong>ARTÍCULO</strong> <strong>17</strong></p>
<p>La presente  Convención -cuyos textos en lengua italiana y española  hacen fe por  igual- entrará en vigor desde el momento del canje de  ratificación.</p>
<p>Una vez  ratificado, el presente Acuerdo será la norma que, como lo  prevé el  Artículo 130 de la Constitución, regulará las re­laciones  entre la  Iglesia y el Estado.</p>
<p><strong>Caracas,  6 de marzo de 1.964</strong></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://kenosis.cepdisal.org/?feed=rss2&#038;p=11</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>CSI Venezuela</title>
		<link>https://kenosis.cepdisal.org/?p=8</link>
		<comments>https://kenosis.cepdisal.org/?p=8#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 16 Jul 2010 23:50:28 +0000</pubDate>
		<dc:creator><![CDATA[Néstor]]></dc:creator>
				<category><![CDATA[Visión de la realidad]]></category>
		<category><![CDATA[ciudanía]]></category>
		<category><![CDATA[csi]]></category>
		<category><![CDATA[realidad social]]></category>
		<category><![CDATA[Venezuela]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://kenosis.cepdisal.org/?p=8</guid>
		<description><![CDATA[Me confieso un fanático empedernido de las series televisivas de acción y misterio, donde se encuentran investigadores que deben resolver crímenes o evitar catástrofes, haciendo alarde de sus grandes conocimientos científicos, logrando una síntesis de la cultura general y profesional en cada caso que enfrentan los protagonistas. Para ese hobby, aparto un tiempo de mi &#8230; <a href="https://kenosis.cepdisal.org/?p=8" class="more-link">Continue reading <span class="screen-reader-text">CSI Venezuela</span></a>]]></description>
				<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://kenosis.cepdisal.org/wp-content/uploads/2010/07/csi_las_vegas_.jpg"><img class="alignleft size-medium wp-image-9" title="csi_las_vegas_" src="http://kenosis.cepdisal.org/wp-content/uploads/2010/07/csi_las_vegas_-300x268.jpg" alt="" width="180" height="161" /></a>Me confieso un fanático empedernido de las series televisivas de acción y misterio, donde se encuentran investigadores que deben resolver crímenes o evitar catástrofes, haciendo alarde de sus grandes conocimientos científicos, logrando una síntesis de la cultura general y profesional en cada caso que enfrentan los protagonistas. Para ese hobby, aparto un tiempo de mi descanso, donde sé que estaré sumergido en un mundo de fantasía, con algunos visos de realidad, pero ante todo soy consciente de estar ante el producto final de la imaginación de guionistas, directores y productores. Con esa finalidad recurro a canales de entretenimiento como AXN, Warner, Fox y otros.<span id="more-8"></span></p>
<p>También intento estar informado sobre el acontecer nacional, pues por mi trabajo sé que debo mantener una línea en la cual pueda hacer una buena síntesis entre la realidad y el evangelio, para así poder iluminar la primera desde el segundo. Reconocer dónde se va gestando el Reino de Dios y dónde se va contradiciendo la presencia del Resucitado no es una tarea fácil en esta Venezuela tan fragmentada y llena de sufrimiento. Para la tarea de informarme recurro a diferentes diarios y canales de televisión especializados en el aspecto noticioso.</p>
<p>Lógicamente, como sacerdote, me corresponde acompañar en muchísimas ocasiones el dolor de familiares y amigos por la pérdida de un ser querido. Muertes, la mayoría de ellas, que desde la perspectiva humana carecen de sentido, pero en la fe se encuentra la esperanza para vencer el odio hacia el terrible asesino, o a la temible enfermedad transformada en bendición, o, simplemente, al inexorable paso del tiempo. Desde una fe que es acompañada por una profunda humanidad e ilumina la razón, las palabras y los gestos siempre deben llevar al doliente a encontrar la paz. Allí no podemos confundir el mundo de fantasía de las series de acción con la pasión real de quien ha sufrido una dolorosa pérdida; hacerlo sería una falta de respeto hacia los familiares del difunto y una muestra de lo que, clínicamente, podría catalogarse como una <em>psicosis</em>.</p>
<p><em><span style="text-decoration: underline;">1era Temporada (28 de noviembre de 2007) </span></em></p>
<p><em><span style="text-decoration: underline;"> </span></em></p>
<p>El problema lo encuentro cuando al sintonizar las noticias me siento viendo algún canal de series de acción, donde lo inverosímil se hace realidad y los acusados desfilan por la pequeña pantalla. No, esto no es <em>CSI Venezuela</em>, me repetí unas cuantas veces; es el vicepresidente de la república acusando públicamente al Cardenal Urosa y al Padre Ugalde de conspiración y asesinato. Déjalo pasar, me dije, total, todo se caerá por su propio peso. Y así fue, hasta que hace unos momentos un compañero me contó que un parroquiano, muy allegado a la iglesia y de familia muy religiosa, le contó: “Padre, qué le parece, ahora el Cardenal mandando a matar, eso es el colmo”. “Pero Fulano, le contestó el sacerdote, ¿cómo piensas tú que eso pueda ser verdad?”. “Bueno, dijo este honrado padre de familia, si lo dijo el Vicepresidente…”</p>
<p>Es por esta gente buena, que confía en sus gobernantes, por quienes surge este artículo. Es tradición de cualquier lineamiento político crear matrices de opinión en contra de sus adversarios. Es tradición de quienes no son capaces de dialogar, acusar al oponente con calumnias (es decir, mentiras que buscan mellar la dignidad del otro). Hagamos una breve síntesis para que veamos de dónde surgen estas calumnias: los obispos escriben su último documento donde califican a la reforma de una propuesta antievangélica; luego, surge todo un movimiento eclesial para estudiar tanto la reforma como el documento de los obispos y hacerse una opinión desde los patrones cristianos; aparecen declaraciones, el fin de semana pasado, en contra de los personeros eclesiales antes citados por parte del presidente de la república; el lunes, la presidencia de la CEV escribe una nota donde invita a votar y a rechazar la reforma; el mismo día comienzan los ataques del vicepresidente. Ante una verdad contundente, como en toda la historia, se erige la mentira que busca disminuir.</p>
<p><em><span style="text-decoration: underline;">2da Temporada (16 de julio de 2010)</span></em></p>
<p>Esta segunda temporada de la serie volvió a retomar el asunto inconcluso de la primera entrega: el Cardenal Urosa, pero en esta ocasión es acusado por los altos voceros del gobierno de ser un “troglodita” propagandista de falsas acusaciones. Ante la verdad contundente dicha por el purpurado venezolano, surgen nuevamente insultos y ataques pocos decorosos para quienes los profieren.</p>
<p>Pero a la par, los productores de esta serie que nunca deja de asombrarnos, han desarrollado un nuevo guión que parece sacado de una fantasía como <em>Boones</em> o <em>Cold Case</em>, donde en la primera una antropóloga ayuda a descubrir pistas para la resolución de casos a partir de restos humanos, mientras que la segunda se dedica a cerrar casos que han permanecido en el olvido durante años. En esta oportunidad, en su afán por reescribir la historia, el presidente ha decidido encontrar la verdadera causa de muerte del Libertador, por lo que se ha abierto su tumba. Un crimen ya resuelto por la historia, pero que por un empeño infundado históricamente se debe retomar. ¿Acaso no hay suficientes crímenes sin resolver con los 47 asesinatos ocurridos solamente en Caracas el fin de semana pasado? ¿No sería mejor emplear toda esa tecnología en la resolución de los verdaderos crímenes?</p>
<p>No podemos olvidar la clara referencia a <em>Ghost Whisperer </em>y a <em>Medium</em> que se hace en esta nueva entrega, donde el Libertador pareciera recobrar vida y materializarse en extrañas visiones, dando incluso algunas sugerencias, a quienes se arriesgan a entablar conversaciones con él, sobre cómo gobernar.</p>
<p>Claro, en la búsqueda de divertir a los espectadores, también se mezclarán algunas reminiscencias a clásicos de la cinematografía mundial, como es el caso de <em>The Net</em>, logrando que la realidad supere a la fantasía. ¿Acaso es un crimen hablar sobre asuntos bancarios a través de Twitter? Pues eso es lo planteado al resultar encarceladas dos personas por especular sobre algún banco.</p>
<p><em><span style="text-decoration: underline;">Conclusión</span></em></p>
<p>Apaguemos por un rato el televisor y sintonicémonos con la realidad. Son miles los hermanos nuestros que sufren a causa de la violencia verdadera, y no hablo de Irak sino de nuestros barrios venezolanos; innumerables las familias que están padeciendo verdadera hambre mientras containers de comida se pudren sin ver aún a los verdaderos culpables responsabilizarse de ello; incontables los niños y jóvenes que están creciendo en un ambiente lleno de odio y rencor, lo que nos costará generaciones para remdiarlo.</p>
<p>Creo que es hora de entender que no somos personajes de una producción de Bruckheimer, sino creación de Dios. Y ayudar a nuestros hermanos a comprender el fino límite entre la realidad y la obra de ficción de la que nos están haciendo personajes de relleno. Es tu tarea constituirte en heraldo de la verdad, en voz que clama las exigencias del Señor de la Vida.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://kenosis.cepdisal.org/?feed=rss2&#038;p=8</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>
